Una nueva red social… para hablar

clubhouse 696x370 1

Mucha gente se queja de que los medios de comunicación pertenecen, en su gran mayoría, a grandes grupos empresariales y cuestionan su imparcialidad en temas álgidos como la política, la sociedad y la economía por los intereses particulares que estarían defendiendo.

La llegada de las redes sociales ha democratizado la información.

Anteriormente si una persona se enteraba de algo, si tenía alguna opinión, la única forma de comunicarlo era enviando una carta al director de un periódico o una revista o participar con sus llamadas en algún programa de radio, o simplemente contentarse con compartir esa información con sus amigos o familiares.

Hoy en día, con la llegada de las redes sociales, cualquier persona puede publicar sus noticias y comentarios en el momento que lo desee y compartirlos con las personas que quiera. Es decir, cada persona puede tener su propio medio de comunicación.

Un poco de historia

Pero, ¿cómo surgieron las redes sociales?

En las décadas de 1980 y 1990, según nos cuenta Digital Trends en su artículo «The History of Social Networking«, el crecimiento de Internet permitió la introducción de servicios de comunicación en línea como CompuServe, America Online yProdigy, en los Estados Unidos.

En esos portales les dieron la oportunidad a sus usuarios de poderse comunicar de manera digital a través del correo electrónico, la mensajería en tableros de anuncios y chat en línea en tiempo real.

Esto dio lugar a las primeras redes sociales, comenzando con Six Degrees en 1997, un servicio que permitía ‘colgar’ los perfiles de sus usuarios para ser consultados por otras personas. Este servicio fue seguido en 2001 por Friendster.

Estas plataformas rudimentarias atrajeron a millones de usuarios y permitieron el registro de direcciones de correo electrónico y posibilidades de conectar a la gente en redes de amigos o conocidos, unidos por intereses particulares.

Los blogs, otra forma temprana de comunicación social digital, comenzaron a ganar popularidad con el lanzamiento en 1999 del sitio de publicación LiveJournal. Esto coincidió con el lanzamiento de la plataforma de publicación Blogger por parte de la empresa tecnológica Pyra Labs, que fue comprada por Google en 2003.

En 2002, LinkedIn se fundó como una red orientada a gente que quería avanzar en su carrera profesional, establecer contactos y mejores posibilidades de empleo.

Para 2020, LinkedIn ya había crecido a más de 675 millones de usuarios en todo el mundo y sigue siendo el sitio de redes sociales elegido por quienes buscan empleo, así como para gerentes de recursos humanos que buscan candidatos calificados.

En 2003 se lanzó Myspace. En 2006, era el sitio web más visitado del planeta, impulsado por la capacidad de los usuarios de compartir en sus perfiles música nueva.

Un año más tarde, en 2004, apareció Facebook, una creación de un estudiante de Harvard llamado Mark Zuckerberg. A partir de ese momento su crecimiento fue exponencial y se convirtió en la red social más popular del planeta, con más de 2 mil millones de usuarios en todo el mundo actualmente.

En 2008, Myspace fue eclipsado por Facebook y fue comprado por Justin Timberlake 3 años más tarde por 35 millones de dólares, pero desde entonces se ha convertido más bien en un sitio de música y entretenimiento. En 2019, el sitio contaba con más de 7 millones de visitas mensuales.

Luego de Facebook apareció Twitter en 2006, fundada por Jack Dorsey, Evan Williams y Biz Stone. La idea original de Dorsey era la creación de una plataforma de comunicaciones basada en mensajes de texto (SMS).

De esta forma, grupos de amigos podían estar enterados de lo que hacían sus otros amigos mirando las actualizaciones de sus ‘estados’ con frases muy cortas, de solo 140 caracteres, que era lo máximo permitido por los servicios de SMS. Desde noviembre de 2017 se aumentó ese número a 280.

Más adelante llegaron otras redes que se especializaron en un tipo específico de servicio de interacción que implica el intercambio de imágenes públicas (Instagram), el intercambio privado de imágenes (Snapchat), la realidad aumentada (Foursquare) y la búsqueda de pareja basada en la ubicación (Tinder), entre muchas otras

En 2012, Google sintió que no se podía quedar atrás y trató de abrirse camino a como diera lugar con su red Google+. Sin embargo fue un fracaso, y en 2018 fue cerrada después de que la información privada de casi 500.000 usuarios se viera comprometida por una violación de la seguridad de los datos.

Gracias a esta explosión de redes sociales, el panorama actual está poblado por un conjunto de servicios que atraen la atención de más de 5 mil millones de usuarios de dispositivos móviles en todo el mundo.

Pero al hacer un análisis de las redes sociales disponibles nos damos cuenta de que todas se apoyan básicamente en texto e imágenes… hasta ahora.

La red social para conversar

En abril del año pasado, la empresa desarrolladora de software Alpha Exploration Co. lanzó una nueva red social llamada Clubhouse.

La aplicación ganó popularidad en los primeros meses de la pandemia de COVID-19, especialmente después de una inversión de 12 millones de dólares en mayo de 2020 por parte de la firma de inversiones Andreessen Horowitz.

Para diciembre de 2020, la aplicación tenía ya 600.000 usuarios registrados, aunque solo se puede acceder a ella mediante invitación.

Lo que realmente distingue a Clubhouse es la exclusividad. Aunque tendemos a medir el éxito de una red social por el número de miembros activos que inician sesión y usan esa plataforma todos los días, Clubhouse ha visto el éxito como el punto de acceso social de Silicon Valley.

Las limitaciones a las invitaciones solo han alimentado su atractivo entre los empresarios y las élites empresariales. En Clubhouse es fácil encontrar en línea, hablando con sus seguidores, a personajes como Oprah Winfrey, Ashton Kutcher, Drake y Jared Leto, entre otros.

Mientras que las plataformas de redes sociales van y vienen y hay celebridades y gigantes tecnológicos en otras plataformas, Clubhouse está mostrando todos los signos de cambiar el marketing de redes sociales como lo conocemos.

Aquí hay algunas razones por las que Clubhouse puede ser la próxima gran plataforma de redes sociales:

  • Ofrece la capacidad de conectarse e interactuar con profesionales fuera de su industria o nicho.
  • Los algoritmos típicos de las redes sociales que ayudan a que la gente replique o comparta las publicaciones de otras personas se reemplazan con ‘salas’ llenas de conversaciones en tiempo real sobre una amplia variedad de temas.
  • La atención se centra en las conversaciones de alto valor más que en contenido pre producido.
  • Los usuarios de Clubhouse son muy cuidadosos con respecto a los usuarios, así que son muy exigentes acerca de a quién invitar a unirse a la aplicación con ellos.
  • Y lo más importante es que Clubhouse está llevando a las redes sociales el factor que otras plataformas ignoran en gran medida: el audio. Mientras que otras plataformas se enfocan en medios visuales y escritos, Clubhouse cambia el enfoque a un formato de solo audio.

¿Cómo funciona?

Clubhouse cuenta con una amplia variedad de “clubes” y “salas virtuales” en las que se puede conversar sobre diversos temas, hacer programas hablados, presentar música, hacer contactos, citas, presentaciones, discusiones políticas y muchos otros temas.

Algunos ejemplos de los muchos “clubes” que existen actualmente en Clubhouse son “El Club de las Startups”, “Liderazgo reinventado”, “Música y tecnología”, “La Salud es riqueza”, “Club de Fans de la NBA”, “Sonrisas y positivismo”, “Secretos de mercadeo de TikTok o “El club de astrología y metafísica”.

La red también alberga algunas celebridades que crean sus propios “clubes” para conversar con sus seguidores en vivo, pero solamente con su voz, sin cámaras de video ni imágenes de ningún tipo.

Y para muchos de quienes trabajamos en radio que no somos los más agraciados; para quienes no gustan de tener que arreglarse y maquillarse antes de una presentación; o para quienes quieren evitar el trabajo de montar iluminación, fondos, y escenarios bien presentados, el hecho de no tener cámaras es una verdadera bendición.

Como dije antes, a Clubhouse solo se puede acceder por invitación. Es una especie de club sonoro selecto y virtual en cuyas “salas” se desarrollan esas charlas participativas acerca de diferentes temas.

«Clubhouse es un nuevo tipo de red basada en voz. Cuando usted abre la aplicación, puede ver ‘salas’ llenas de gente hablando, todas abiertas para que pueda entrar y salir, explorando diferentes conversaciones”, dicen Paul Davison y Rohan Seth, sus creadores.

Y añaden: “Usted ingresa en cada sala como un miembro de la audiencia, pero si desea hablar, simplemente levanta la mano y los oradores pueden optar por invitarlo. O puede crear su propia sala. Es un lugar para reunirse con amigos y con gente nueva de todo el mundo, para contar historias, hacer preguntas, debatir, aprender y tener conversaciones improvisadas sobre miles de temas diferentes”.

Al final, esta opción termina siendo como una especie de programas de radio en los que los oyentes están encerrados en un salón y pueden escuchar al presentador o “moderador” y participar en la conversación con solo “levantar la mano”, aunque también se puede desactivar esta función.

De esta forma, usted puede desplazarse por diferentes ‘salas’ para escuchar y participar en conversaciones de temas muy variados, pero lo mejor es que usted puede crear su propia ‘sala’ para hablar de lo que quiera.

Si Clubhouse se da cuenta de que su “sala” está teniendo éxito muy probablemente lo invite a crear un “club”, aunque es posible que tenga que esperar un tiempo para recibir esa invitación.

Debido a la creciente popularidad de la aplicación, Clubhouse ha tenido especial cuidado en revisar los “clubes” antes de permitir su apertura. Esos “clubes” tienen tres tipos de usuarios dentro de ellos: fundador/administrador, miembro y seguidor.

Para crear un club, en el que usted será considerado como “fundador”, debe haber entrado a una “sala” al menos tres veces. Puede hacer esto ingresando a la aplicación y comenzando su propia “sala” e invitando a amigos a unirse o dejándola abierta para ver quién entra.

Una vez que haya hecho esto, abre la aplicación, va a su perfil, selecciona el icono de configuración, hace clic en “Preguntas frecuentes/Contáctenos”, y será enviado a un enlace que muestra las opciones.

Oportunidades

¿Y cómo podemos aprovechar esta nueva red social desde la radio, la locución y los podcasts?

Lori Lewis, dueña de la firma Lori Lewis Media, una empresa de gestión de redes sociales, marketing y monetización que asesora a las marcas sobre cómo crear un impacto real en el espacio social, ofrece 3 grandes oportunidades:

Comunidad

  • Crecer más allá de la base de audiencia a la que usted atiende actualmente: usted puede crear ‘salas’ con temas con los que la gente se identifique, se relacione y se sienta incluido. Temas que entretienen, enseñan o inspiran.
  • Puede crear ‘salas’ con base en los intereses de la marca de su emisora, las pasiones e intereses de sus oyentes así como los suyos.
  • También puede crear ‘salas’ alrededor de su podcast o cualquier otro contenido que cree que pueda generar una conversación animada.

Conexión

  • Únase a ‘salas’ en torno al crecimiento personal, el coeficiente intelectual emocional, los hábitos diarios de los profesionales de alto rendimiento.
  • Establezca contactos más allá de su oficio, de su “burbuja”.
  • Escuche a los que tienen experiencia, haga preguntas, aprenda.

Contribución

  • Brindar a sus oyentes acceso a lo que normalmente no pueden tener. Crear ‘salas’ con artistas, grupos musicales, celebridades locales, personas que despierten gran interés.
  • Aprovechar grandes tendencias actuales generadas por el encierro en casa para hablar de temas como “Consejos para mejorar su vida” o «Hágalo usted mismo». Solo el título «Consejos para mejorar su vida» sería una ‘sala’ muy llamativa.
  • Tenga cuidado al crear una “sala”: realmente necesita ser el director. En la actualidad hay ‘salas’ que se convierten en trenes fuera de control porque los miembros de la audiencia toman el control sin que el moderador los frene.
  • Cree reglas claras para que los participantes sepan cómo actuar cuando tengan su oportunidad de hablar. Asegúrese de que conozcan esas reglas y recuérdelas permanentemente. Ejemplo: una regla en la que el participante solo tiene 90 segundos para presentarse y hacer una pregunta.

Conclusión

Clubhouse es un poco como sumergirse en la grabación en vivo de un podcast, donde usted puede levantar la mano y hacer una pregunta, contribuir a la conversación o demostrar sus habilidades para cantar frente a alguna celebridad o ganar algún concurso.

Puede parecer extraño que, habiendo existido desde los inicios de internet las ‘salas de chat’, solo hasta ahora a alguien se le ocurrió crear estas ‘salas de conversación’. Pero ahora que existe Clubhouse solo toca esperar a que deje de ser tan exclusiva y se abra a todo el mundo.

ACERCA DEL AUTOR 4

Post Views: 90

rec728
Compartir

Comparte

Compartir